Termo personalizado: qué capacidad elegir según tu día

Termo personalizado: qué capacidad elegir según tu día

Antes de comprar un termo personalizado conviene decidir cuántos ml necesitas de verdad: no es lo mismo un día de oficina con grifo a mano que una ruta larga o la mochila del cole. Aquí va cómo elegir la capacidad adecuada y qué ocurre en realidad cuando se graba con láser sobre acero inoxidable.

Por Bruno Casals · Actualizado: 2026-07-29

Un termo personalizado es un recipiente de acero inoxidable con doble pared y cámara de vacío, grabado con láser sobre el recubrimiento exterior sin añadir tinta ni vinilo. Las capacidades van de 350 a 750 ml: 350-500 ml bastan en oficina con agua cerca, y 600 ml o más conviene para gimnasio, rutas o días sin grifo a mano.

Tu rutina decide los mililitros que necesitas

Estás mirando termos personalizados y las fichas técnicas solo te dan un número: 350, 500, 600, 750 ml. El problema es que ese número no te dice nada si no sabes para qué día lo vas a usar la persona a la que se lo regalas. Un compañero de oficina, alguien que entrena a diario o un niño que empieza el cole no necesitan la misma capacidad, aunque los tres quieran un termo con su nombre grabado.

La clave está en cuántas veces se puede rellenar durante el día. En una oficina con grifo o fuente cerca, un termo de 350-500 ml (más o menos dos vasos y medio de agua) suele sobrar para toda la jornada. En el gimnasio, en una ruta o en cualquier plan sin agua a mano, conviene subir a 600 ml o más para no quedarte seco a mitad de sesión. Y si es para un crío, el peso y el tamaño en la mano cuentan tanto como los mililitros: mejor un formato pequeño y ligero para la mochila.

Una vez tengas claro el litraje, queda la otra duda: qué pasa con el nombre grabado a diario, en el bolso, la mochila o el fregadero de la oficina. El grabado láser actúa sobre el recubrimiento del acero, no es una pegatina ni una capa de tinta, así que no se despega con el uso ni con lavados a mano habituales. Cómo se ve exactamente ese grabado depende del acabado del termo, y eso también te lo contamos aquí.

Ventajas principales

Capacidades habituales

Van de 350 a 750 ml, con pasos en 500 y 600; 500 ml son dos vasos y medio de agua.

Oficina, gym o cole

En la oficina con grifo cerca valen 350-500 ml; para gym o rutas sin agua, 600 ml o más; para el cole, formatos ligeros.

Grabado que aguanta

El láser no añade tinta ni vinilo: resiste el lavado a mano habitual. El contraste depende del acabado, lacado o pulido.

Peso y volumen

A más capacidad, más peso y volumen: uno de 750 ml ocupa y pesa más en la mochila que uno de 350 ml.

Qué significan en realidad 350, 500 o 750 ml

En el mercado de termos personalizados las capacidades más habituales van de 350 ml a 750 ml, con paradas intermedias en 500 ml y 600 ml. Puesto en la mesa, 500 ml equivalen más o menos a dos vasos y medio de agua, así que ya te puedes hacer una idea de cuántas veces tocaría rellenar según la capacidad que elijas.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sitúa la ingesta de agua recomendada para un adulto en torno a los dos litros diarios repartidos entre comida y bebida, así que un termo de 500 ml bien aprovechado cubre una parte relevante de esa cantidad solo con agua.

Si sales de casa con un termo de 350 ml pensando que te va a durar toda la mañana de reuniones, es fácil que te quedes corto antes de comer.

Oficina con grifo cerca: cuándo bastan 350-500 ml

Si curras en una oficina con cocina, grifo o fuente de agua a un par de pasos del puesto, un termo de 350 a 500 ml suele bastar para toda la jornada. La idea no es cargar con litro y medio a cuestas, sino tener el agua fría o el café caliente a mano sin levantarte cada media hora.

Una jornada de ocho horas con dos o tres rellenos rápidos de camino al baño o a la máquina de café resuelve la sed sin necesitar más capacidad. Para teletrabajo es aún más cómodo, porque la cocina está a un pasillo de distancia.

Gimnasio, rutas y días sin fuente a mano: cuándo subir a 600 ml o más

Entrenos y gimnasio

En una sesión de una hora con series y descansos, el gasto de agua sube y el grifo no siempre está cerca del área de pesas. Ahí un termo de 500-600 ml da más margen que uno pensado para la oficina.

Rutas, senderismo y jornadas fuera de casa

En una ruta de montaña de tres o cuatro horas sin fuente en el camino, un termo de 350 ml se queda corto casi antes de llegar al primer mirador. Para trekking, camping o un día entero fuera sin grifo cerca, 600 ml o 750 ml dan un colchón real.

Termos para el cole: peso y tamaño antes que litros

Con niños el criterio cambia: pesa más el peso en la mochila y que la mano pequeña pueda sujetar y abrir el termo sola que los mililitros de más. Un termo de 750 ml puede parecer buena idea para que no se quede sin agua en toda la mañana, pero si pesa como una fiambrera llena, va a costarle sacarlo de la mochila y manejarlo sin ayuda.

Para la mayoría de niños de primaria, un formato de 350-400 ml, ligero y con un tapón fácil de abrir, cubre de sobra el recreo y la comida sin sumar peso innecesario a la mochila.

Qué pasa realmente cuando se graba con láser un termo de acero inoxidable

La mayoría de los termos personalizados de uso diario están fabricados en acero inoxidable con doble pared, con una cámara de vacío entre ambas capas que hace de aislante. Es el mismo principio que lleva usándose desde hace más de un siglo en el vaso Dewar, el precursor del termo tal y como lo conocemos.

El grabado láser no pinta ni pega nada encima del metal: actúa sobre el recubrimiento de pintura o lacado que lleva el termo por fuera, quemando esa capa justo donde pasa el láser y dejando a la vista el acero que hay debajo. Ese contraste entre el color del recubrimiento y el metal desnudo es lo que dibuja el nombre o el diseño.

Como no se añade tinta ni vinilo, el diseño no se despega con el uso normal ni con un lavado a mano de los de cada día. Eso sí, el resultado depende del acabado de partida: en un termo con pintura mate o lacado el contraste sale muy limpio, mientras que en un acero pulido sin recubrimiento el efecto es más sutil, casi al tono del propio metal.

La cámara de vacío mantiene la temperatura del agua fría o del café caliente durante varias horas, aunque cuánto exactamente depende del modelo, del grosor del acero y de cuántas veces se abra el tapón durante el día.

Peso y volumen: lo que se olvida hasta que no cabe en la mochila

Cuanta más capacidad, más peso y más volumen ocupa el termo, y eso condiciona si entra bien en un bolsillo lateral de la mochila, en el bolso de curro o en la bolsa del gimnasio junto a las zapatillas y la toalla. Un termo de 750 ml lleno puede pesar bastante más de lo que parece a simple vista, y eso se nota sobre todo si lo llevas a diario.

  • Oficina con agua a mano: 350-500 ml
  • Gimnasio o ruta corta: 500-600 ml
  • Ruta larga o jornada sin fuente cerca: 600-750 ml
  • Cole (niños): formato pequeño y ligero, priorizando el peso sobre el litraje

Antes de fijarte en el diseño o el grabado, merece la pena repasar cuántas veces al día sueles rellenar el termo que ya tienes y si el sitio donde lo llevas (mochila, bolso o bolsa de deporte) tiene hueco de sobra o va siempre apretado.

Preguntas frecuentes

Q: ¿Cuánta capacidad de termo necesito para la oficina?

A: Para una jornada de oficina con grifo o fuente cerca, un termo de 350 a 500 ml suele ser suficiente: 500 ml equivalen a unos dos vasos y medio de agua, y el tamaño compacto pesa menos en el bolso o la mochila de trabajo. Si prefieres rellenar menos veces, puedes subir a 600 ml sin que resulte incómodo de llevar.

Q: ¿Qué pasa si uso el termo para el gimnasio o rutas largas?

A: Si no vas a tener agua cerca durante varias horas, como en el gimnasio, una ruta o una jornada larga fuera de casa, un termo de 350-500 ml se queda corto y tendrás que rellenarlo antes de lo que te gustaría. En estos casos conviene subir a partir de 600 ml, aunque eso también aumenta el peso y el volumen que tendrás que cargar en la bolsa.

Q: ¿Vale un termo grande de 750 ml para niños?

A: Para niños en el cole conviene priorizar formatos más pequeños y ligeros antes que la capacidad máxima, pensados para el peso que cargan en la mochila y para que el tamaño se adapte bien a su mano. Un termo de 750 ml pensado para adultos suele resultar demasiado pesado y voluminoso para el día a día escolar.

Q: ¿Cuánto aguanta el grabado láser con el lavado diario?

A: El grabado láser no añade tinta ni vinilo sobre la superficie, sino que actúa sobre el recubrimiento del acero inoxidable, así que no se despega con el uso ni con lavados a mano habituales. Aun así, conviene tratarlo como cualquier acabado metálico: resistente al uso normal, pero no querrás frotarlo con estropajos abrasivos ni meterlo en el lavavajillas si el fabricante no lo recomienda.

Q: ¿Cómo influye el acabado del termo en el resultado del grabado?

A: El resultado depende del acabado de cada termo: en modelos con pintura o lacado exterior, el láser retira esa capa y deja visible el metal base, generando el contraste del diseño; en acero pulido sin recubrimiento el efecto puede variar. Por eso antes de grabar conviene fijarse en si el termo tiene un acabado pintado o si es acero desnudo.